Lo de ir de vacaciones con una persona en silla tiene momentos en los que se puede complicar....

Son pocos los pasos de peatones con una buena rampa (ya que no es lo mismo que el bordillo tenga un rebaje a que sea apta para una silla de ruedas) y las plazas reservadas para personas con movilidad reducida son muy escasas.
Queremos entender que hay cosas que requieren inversión y puede que un ayuntamiento pequeño no tenga gran capacidad para realizar grandes obras de adaptación de la vía pública , pero otras no requieren tanta inversión, dependiendo más de tener voluntad, como puede ser la creación de plazas PMR y la vigilancia de que estas no se ocupen indebidamente.
También creemos que sin hacer grandes gastos (pero sí con algo de interés), poco a poco se podrían ir arreglando algunos pasos de peatones que no son aptos para las sillas y crear zonas más cómodas para personas con problemas de movilidad.
Visto esto y con mucha pena, la posibilidad que se nos plantea es la de buscar otro destino para nuestras vacaciones donde podamos pasear con Diego sin tener que estar dando saltos constantemente.
Deseamos que poco a poco ( si no puede ser rápidamente) las administraciones públicas vayan cambiando su mentalidad y sean un ejemplo de inclusión y esfuerzo por hacer la vida más fácil a todos los ciudadanos, aunque algunos formen parte de una minoría.